...o la alternativa de Aerolíneas Federales que también tendría su gracia y haría las delicias de uno que yo me sé.
No me he preparado para escribir hoy sobre las vacaciones. Tendría que subir fotos de Burgos y del Evento Terracil del sábado, así que me saldré por la tangente y hablaré de otra cosa que ayer me colmó de felicidad, y eso es, amigos, el Pet Sounds de los Beach Boys.
¡Joder! ¿Cómo puede sonar tan bien un disco? Me lo expliquen, por favor. Ya lo tenía, pero Félix me lo regaló por San Jordi (o porque sí), con las versiones mono y estéreo en un mismo CD, más un DVD con unos 50 minutos de material gráfico impagable. Vamos, que si me llega a regalar un libro o una rosa iba yo a estar cascándolo aquí... ¡Moñas! ;-)
Los Beach Boys fueron un grupazo, incluso en su época surfera. No los he escuchado de forma reiterada como los de otros grupos, pero los escuché ya siendo un poco más mayor y con el oído algo más preparado para apreciarlo. Eran tremendamente buenos, sus discos sonaban mejor que muchos de sus coetáneos, y el Pet Sounds, la verdad, consiguió mear al Rubber Soul, como aspiraba, y no creo que Paul McCartney consiguiese superarlo, digan lo que digan, con Sergeant Pepper (caen ladrillos sobre mí, rayos, truenos, centellas, sapos y culebras). Madre mía ¿cómo puede sonar todo tan en su sitio y tan entrañable y brutal?
Un disco que empieza su cara A con Wouldn't It Be Nice y su cara B con God Only Knows. Dos maneras tan diferentes de ver un mismo tema, o más bien, dos posiciones tan diferentes en el tiempo. Sólo con caer en esa circunstancia ya lo flipas. El DVD con contenidos extras es, sencillamente, la bomba. Mi equipo se resistió mucho a tragárselo, pero a la enésima intentona, coló y pude verlo ayer mientras comía. Es impagable poder diseminar cada pista, cada arreglo. Como el propio George Martin hace en uno de los documentales.
Brian Wilson dice en el documental que es un disco para oír a oscuras con auriculares, para no perder detalle. Cierto, desde el punto de vista más puramente académico. Para estudiar cada detalle de producción, para que te envuelva los oídos. Pero para mí, para disfrutar ese disco, hay que oírlo por la mañana de un día soleado, recién levantado, apenas empieza uno a ser persona.
¡La primavera suena a Pet Sounds! ¡Espero que lo disfrutéis! No esperéis al verano, que no funciona igual de bien...
No me he preparado para escribir hoy sobre las vacaciones. Tendría que subir fotos de Burgos y del Evento Terracil del sábado, así que me saldré por la tangente y hablaré de otra cosa que ayer me colmó de felicidad, y eso es, amigos, el Pet Sounds de los Beach Boys.
¡Joder! ¿Cómo puede sonar tan bien un disco? Me lo expliquen, por favor. Ya lo tenía, pero Félix me lo regaló por San Jordi (o porque sí), con las versiones mono y estéreo en un mismo CD, más un DVD con unos 50 minutos de material gráfico impagable. Vamos, que si me llega a regalar un libro o una rosa iba yo a estar cascándolo aquí... ¡Moñas! ;-)Los Beach Boys fueron un grupazo, incluso en su época surfera. No los he escuchado de forma reiterada como los de otros grupos, pero los escuché ya siendo un poco más mayor y con el oído algo más preparado para apreciarlo. Eran tremendamente buenos, sus discos sonaban mejor que muchos de sus coetáneos, y el Pet Sounds, la verdad, consiguió mear al Rubber Soul, como aspiraba, y no creo que Paul McCartney consiguiese superarlo, digan lo que digan, con Sergeant Pepper (caen ladrillos sobre mí, rayos, truenos, centellas, sapos y culebras). Madre mía ¿cómo puede sonar todo tan en su sitio y tan entrañable y brutal?
Un disco que empieza su cara A con Wouldn't It Be Nice y su cara B con God Only Knows. Dos maneras tan diferentes de ver un mismo tema, o más bien, dos posiciones tan diferentes en el tiempo. Sólo con caer en esa circunstancia ya lo flipas. El DVD con contenidos extras es, sencillamente, la bomba. Mi equipo se resistió mucho a tragárselo, pero a la enésima intentona, coló y pude verlo ayer mientras comía. Es impagable poder diseminar cada pista, cada arreglo. Como el propio George Martin hace en uno de los documentales.
Brian Wilson dice en el documental que es un disco para oír a oscuras con auriculares, para no perder detalle. Cierto, desde el punto de vista más puramente académico. Para estudiar cada detalle de producción, para que te envuelva los oídos. Pero para mí, para disfrutar ese disco, hay que oírlo por la mañana de un día soleado, recién levantado, apenas empieza uno a ser persona.
¡La primavera suena a Pet Sounds! ¡Espero que lo disfrutéis! No esperéis al verano, que no funciona igual de bien...
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