lunes, 30 de mayo de 2011

Sumando primaveras

¿Sabéis? Hoy es el cumple de mi bajista Sergio "Slash" Tur, pero no sólo eso. Hoy hace 6 años que compré Ferrocarril Hills. Por aquel entonces fue algo muy pionero por mi parte. Fui el primero de la pandilla en independizarse. Me vine para acá cobrando menos de mil euros y pagando más de la mitad de hipoteca. Y eso nunca fue un problema. No me faltaron vacaciones, no me invadió demasiado la soledad, y siempre estuve rodeado de amigos encantados de venir a tomar copas los viernes, a ver películas, a tocar la guitarra. Para mí, pese a todo, pese a que fue duro tomar la decisión de irme de casa de mis padres, pese a que es una casa pequeñaja y podría haber aspirado a una VPO de nueva construcción o algo más grande, pese a pasar años enfrentandome a la idea de que ahí no se podía vivir. A mí me sigue cuadrando esta casa ahora mismo y, con todo lo demás, me trae buenos recuerdos del día que decidí que me gustaría ver la calle Ferrocarril cuando saliese de mi portal, o de cómo mi madre y mi hermana se implicaron a muerte con ello. Todos los años me acuerdo de todo esto y aunque sea así, de una forma un poco "íntima", tiene su homenaje en mi corazón. Viví durante años luchando por defender que no tenía ninguna intención de querer quedarme en Ferrocarril Hills para toda la vida. Pero esa idea no provenía de mí. Yo lo tengo muy claro: Esta casa pasará, llegará el momento de irse a otra. No sé cuándo ni en qué circunstancias. Ahora es una cuestión de pagar lo máximo posible de hipoteca en el mínimo tiempo, sin renunciar a vivir de una manera un poco digna, y ver cómo se va desarrollando la vida. ¿no creéis?

Os prometo que esta fecha es importante para mí, y que me alegra que puieda serlo para más gente. Me ilusiona mucho la idea de volver a disponer de la casa entera, con su altillo y todo. En la práctica, no sirve para mucho, aunque desahoga, pero me apetece reabrirlo y que quede a la vista :-) Ahora mismo, esa casa es mi carretera*, es donde puedo hacer cosas, cambiar cosas, desarrollar planes, plasmar mi vida... Es como un lienzo enorme. No es un picadero. Es un espacio que adquiere personalidad con quien lo frecuenta. Y ahora entran cosas nuevas en él, y a mí me hace ilusión.

Me alegra haberlo compartido aquí y así. Todo lo anterior es adaptación de una retahila de correos de esta mañana. Esta tarde hemos brindado por el sexto cumpleaños de Ferrocarril Hills. Lorena me da ideas locas y magníficas.

- "¡Tienes que regalarle algo!"
- "¡Pero si le voy a regalar un baño nuevo!"
...

- "¡Cuando entres por la puerta tienes que darle un beso!"

Yo beso a las guitarras, no es mucho pedir que bese a mi propia casa. Y así he hecho según he llegado esta noche.

El anterior dueño de esta casa me decía que en ella había pasado muchos buenos y muchos malos momentos. Por mi parte, al margen de todo lo bueno o malo vivido durante estos seis años, que ha sido siempre aquí por encima de en cualquier otro sitio, tengo que decir que Ferrocarril Hills es un término que me llena la boca y me ilumina los ojos.

*en referencia al libro Esta Historia, de Alessandro Baricco, que me estoy leyendo.

6 comentarios:

Fernando García Redondo dijo...

No se me va a olvidar la primera vez que llegué a tu casa. Había tanta gente que parecía el doble de grande, o el doble de pequeña. Subí con un helado y una botella de ¿ron?...jajaja que tiempos!

Emilitros dijo...

Una Choza muy mítica sí señor!

Javi dijo...

Jaja... son de agradecer todos estos comentarios que os querráis marcar sobre mi chez!

Gracias, chavales!

Gerar dijo...

Me parece increíble que en esa casa quepan tantas guitarras y tantos CDs. Para mi es también un lugar muy especial, donde siempre he sido recibido con calidez y dulces sonidos de guitarras acústicas.

Esta noche brindaré a vuestra salud!

Anónimo dijo...

Te entiendo perfectamente. Aunque ahora estoy pasando no muy buenos momentos en mi casa, por la mierda de paredes finas que tiene, sé que ésto pasará y que mi morada es mucho más que una keli. Es curioso, pero incluso cuando visito el barrio en el que viví los tres últimos tres años, miro a la terraza de la casita donde estuve alquilado. Una casa es especial cuando no es una casa... sino un hogar. Un abrazo, compañero. Y felicita a Sergio de mi parte.

the very Mery dijo...

Felicidades a Ferrocarril Hills, y a ti por crear el concepto! Y también a Tur de mi parte :). Sí que es una casa especial, sí. Por cierto, ya que es su cumple, y ya que estoy creativa... ¿hay algún accesorio que eches en falta? :)