
Ayer me terminé un librito que Félix tuvo a bien regalarme sobre el disco Highway 61 Revisited de Dylan (1965), de la colección 33 & 1/3, que trata monográficamente, algunos discos icónicos de la historia de la música. Pequeño y majete, pero no por ello menos duro.
Me he leído ya seis libros sobre Dylan (si no me falla la memoria). Todos, empezando por la recopilación de declaraciones sobre sí mismo de la editorial Júcar, son pretenciosos a más no poder. Este no le va a la zaga.
Supongo que es un 'pero' bastante perdonable, y que quien escribe acerca de Dylan sufre un imperioso deseo de ser un poco Dylan en su manera de contar las cosas. La tónica habitual de estos libros es que los árboles no te dejan ver el bosque, que a menudo te tienes que salir a la carretera, mirar para arriba y pensar de dónde recuerdas venir y a dónde crees que te diriges.
En este caso, hay que decir que, al menos, el libro guarda cierta estructura y cronología, y que entre historias paralelas, referencias y analogías varias, te va explicando el transfondo histórico de un disco también histórico.
Mucho más duras me resultaron mis anteriores incursiones. Sobre todo la primera de ellas: La de Luis Martín en la editorial Cátedra. Absolutamente insondable. Los tres volúmenes de Paul Williams, por su parte, se pierden en detalles tan absolutamente concretos y en el concepto de Dylan y su capacidad para parar el tiempo, que, pese a que albergan mucha información, también lo convierten en algo un poco tedioso. El libro Dylan visto por si mismo, no está mal, siempre y cuando no se pierda de vista que poco de lo que Dylan declara, en según que épocas, pero sobre todo alrededor de la mitad de los sesenta, debe ser tomado por cierto.
También podemos tomar por biográfica la película No Direction Home de Scorsesse, que gira entorno a la misma época que este librito, y I'm Not There, en el que diversos actores y actrices encarnan las diferentes facetas de Dylan a lo largo de los años.
Así que, yendo a este libro en concreto, se analiza todo con gran detalle. Desde la portada, quién anda detrás de Dylan, el atuendo y la mirada, etc. hasta por qué ese primer golpe de caja (con ligero eco de bombo) hace absolutamente reconocible el inicio de Like A Rolling Stone y da pistoletazo a la segunda entrega de la trilogía que comenzó en Bringing It All Back Home y terminó con el accidente de moto que sucedió al mitiquísimo Blonde On Blonde.
Se describe el contexto, las imágenes y los posibles aludidos de las canciones. ¿Quién es Mrs. Lonely? ¿Quién es Queen Jane (aproximadamente)? ¿Quién es Mr. Jones? ¿Tom Thumb? ¿Quién es el Abraham que se niega a sacrificar a su hijo en la Autopista 61? ¿Dónde puede estar Desolation Row? Así que, pese a que a veces se hace tedioso, el libro sirve muy bien para poner el disco en contexto, dibujando una línea en el tiempo en la que se reflejan su escapada con el circo ambulante, la etapa rockera a lo Little Richard, Woody Guthrie, Rimbaud, Kerouac y Ginsberg, la canción protesta, Newport y la electrificación, Richard Fariña y Phil Ochs, Dont Look Back y la gira inglesa de 1965, Suze Rotolo, Joan Baez y Sara Lownds, Tom Wilson, Bob Jonston y Albert Grossmann, las drogas, la fama, y el accidente de moto.
¿Lo veis? Es imposible hablar de Dylan sin caer en enumeraciones interminables. No recomendaría este libro a cualquiera, pero si a alguien le suenan los hitos del párrafo anterior, podría gustarle profundizar.
Ayer por la mañana fue una alegría poder comprobar que en mi disco multimedia existe una carpeta llamada Discografías, que a su vez contiene otra llamada Dylan, dentro de la cual hay una que se llama Highway 61 Revisited. Se echan en falta muchas cosas cuando está uno fuera de casa, pero hay soluciones. Y con una conexión decente a Internet, siempre tenemos Grooveshark :-)
Me he leído ya seis libros sobre Dylan (si no me falla la memoria). Todos, empezando por la recopilación de declaraciones sobre sí mismo de la editorial Júcar, son pretenciosos a más no poder. Este no le va a la zaga.
Supongo que es un 'pero' bastante perdonable, y que quien escribe acerca de Dylan sufre un imperioso deseo de ser un poco Dylan en su manera de contar las cosas. La tónica habitual de estos libros es que los árboles no te dejan ver el bosque, que a menudo te tienes que salir a la carretera, mirar para arriba y pensar de dónde recuerdas venir y a dónde crees que te diriges.
En este caso, hay que decir que, al menos, el libro guarda cierta estructura y cronología, y que entre historias paralelas, referencias y analogías varias, te va explicando el transfondo histórico de un disco también histórico.
Mucho más duras me resultaron mis anteriores incursiones. Sobre todo la primera de ellas: La de Luis Martín en la editorial Cátedra. Absolutamente insondable. Los tres volúmenes de Paul Williams, por su parte, se pierden en detalles tan absolutamente concretos y en el concepto de Dylan y su capacidad para parar el tiempo, que, pese a que albergan mucha información, también lo convierten en algo un poco tedioso. El libro Dylan visto por si mismo, no está mal, siempre y cuando no se pierda de vista que poco de lo que Dylan declara, en según que épocas, pero sobre todo alrededor de la mitad de los sesenta, debe ser tomado por cierto.
También podemos tomar por biográfica la película No Direction Home de Scorsesse, que gira entorno a la misma época que este librito, y I'm Not There, en el que diversos actores y actrices encarnan las diferentes facetas de Dylan a lo largo de los años.
Así que, yendo a este libro en concreto, se analiza todo con gran detalle. Desde la portada, quién anda detrás de Dylan, el atuendo y la mirada, etc. hasta por qué ese primer golpe de caja (con ligero eco de bombo) hace absolutamente reconocible el inicio de Like A Rolling Stone y da pistoletazo a la segunda entrega de la trilogía que comenzó en Bringing It All Back Home y terminó con el accidente de moto que sucedió al mitiquísimo Blonde On Blonde.
Se describe el contexto, las imágenes y los posibles aludidos de las canciones. ¿Quién es Mrs. Lonely? ¿Quién es Queen Jane (aproximadamente)? ¿Quién es Mr. Jones? ¿Tom Thumb? ¿Quién es el Abraham que se niega a sacrificar a su hijo en la Autopista 61? ¿Dónde puede estar Desolation Row? Así que, pese a que a veces se hace tedioso, el libro sirve muy bien para poner el disco en contexto, dibujando una línea en el tiempo en la que se reflejan su escapada con el circo ambulante, la etapa rockera a lo Little Richard, Woody Guthrie, Rimbaud, Kerouac y Ginsberg, la canción protesta, Newport y la electrificación, Richard Fariña y Phil Ochs, Dont Look Back y la gira inglesa de 1965, Suze Rotolo, Joan Baez y Sara Lownds, Tom Wilson, Bob Jonston y Albert Grossmann, las drogas, la fama, y el accidente de moto.
¿Lo veis? Es imposible hablar de Dylan sin caer en enumeraciones interminables. No recomendaría este libro a cualquiera, pero si a alguien le suenan los hitos del párrafo anterior, podría gustarle profundizar.
Ayer por la mañana fue una alegría poder comprobar que en mi disco multimedia existe una carpeta llamada Discografías, que a su vez contiene otra llamada Dylan, dentro de la cual hay una que se llama Highway 61 Revisited. Se echan en falta muchas cosas cuando está uno fuera de casa, pero hay soluciones. Y con una conexión decente a Internet, siempre tenemos Grooveshark :-)
2 comentarios:
Creo que mejor me dedicaré a la lista de reproducción... jajaja
Eso, no te pierdas este discazo mitiquísimo!!! La lectura te la perdono!
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