miércoles, 24 de agosto de 2011

¡Qué vida!


Hay días estupendos en los que nada puede salir mejor... Te viene a buscar a casa esa chica guapa guapa por la que bebes los vientos. Pero llega antes de lo previsto. Con todo y con eso, todo perfectamente organizado. Te lleva a comer a un sitio sorpresa... Aparca en Alfonso XII. Ay madre, aquí cualquier cosa te va a salir por un pastón, ¡pagamos a medias, eh! Abre el maletero. Bueno... y encima tiene un regalo... saca dos bolsas, una de ellas es isotérmica. Picnic en el Retiro. Picnic estupendo, con un ceviche estupendo y un paté de sardinas maravilloso. Vino fresquito y la mejor de las conversaciones posibles. Una horilla y media muy agradable. Tranquilos con nuestras toallas, nuestro mantelito de cuadros y el picnic más maravilloso del mundo. Nos movemos al Prado, y vamos picando obras de alguna de las mejores salas de la mejor pinacoteca del mundo. Esa chica guapa guapa es, además, la mejor guía que puedes tener en un museo. La exposición del Joven Ribera a su lado es una delicia. El Bosco, tronaete perdido, Velázquez, El Greco, Murillo... yo soy un desastre para estas cosas, pero me va entrando. A su lado todo es fácil. Un par de horas absorbiendo arte y nos movemos hacia el barrio. Los obreros todavía están en casa. El cuarto de baño va tomando forma, el altillo se vislumbra desde el techo. Tremenda ilusión... Tengo que compensarla por esto... no es mucho, pero un tinto de verano en una terraza de Ferrocarril es lo que necesitamos. Vamos organizando el plan de noche: cumpleaños en una terraza, y nos juntamos con sus amigos y amigas, que también son maravillosos. Muy buena gente que me trata igualmente genial. Todo se sucede como la seda. Inciso -- Lástima que no tenga aquí la cámara de fotos para colgar alguna. Luego lo hago. -- fin del inciso. Volvemos a casa. Lorena cae rendida. Dormimos. Nos abrazamos, nos queremos. Suena el despertador. Desayuno y nos vamos juntos. Me acerca al trabajo y así le damos una sorpresa también a su padre. Sorpresas para todos. Y yo tengo unos minutillos para contaros aquí lo estupendo que es todo. ¡Me meto a una reunión, pero feliz feliz!

Actualizo con foto de la cocinera, el comensal y el ceviche en el picnic...



Que yo no me invento nada...

8 comentarios:

Lorena dijo...

Pues está claro que tengo que comentar algo... pero no se me ocurre nada. Nada que no haya dicho ya!!! GRACIAS!!!!! Tú lo haces especial...

Javi dijo...

No tienes que agradecerme nada! Nada que yo no tenga que agradecerte a ti con creces!!! Y sí, me lo habías dicho ya todo. Telepatías de la vida... ;-)

Gerar dijo...

Jolín, África, aprende de Lorena, hombre!

Javi dijo...

No fastidies Gerar! Si Afri y tú sois unos súper envidiables como pareja! Seguro que vuestras vidas están llenas de momentos como estos, conciertos de Pat Metheny y demás detalles al gusto :-)

the very Mery dijo...

Buah qué buena idea!! ¡Me la apunto!

Javi dijo...

Detallitos así cada dos por tres. Sorpresas todas las semanas... Todo bonito bonito... :-)

Pero sí, ponlo en práctica con Edu. ¡Él se lo merece!

the very Mery dijo...

Lo malo de vivir juntos, dentro de todo lo bueno, es que el factor sorpresa para algo así se pierde, porque a ver cómo lo preparas... Lo bueno de que el vivir juntos sea con él, es que capaz es de verme cocinando y llenando una cesta de cubiertos y tuppers, y no darse ni cuenta, jajaja

Javi dijo...

Jeje... pues inténtalo entonces!!!