miércoles, 28 de septiembre de 2011

Corre, corre!

Ayer estrené equipo. Bueno, últimamente estreno de todo constantemente, pero en esta ocasión se trata de equipo deportivo. Para salir a correr un poquito por las tardes.

Nunca he hecho deporte. Sólo en el cole, en clase de gimnasia, y no era un alumno aventajado en absoluto, sino todo lo contrario. Así que podemos decir que en quince años no he hecho ningún tipo de actividad deportiva de forma más o menos regular. Y quince años dan para mucho, entre otras cosas para que tu forma física cambie varias veces y que tu capacidad para respirar se vea afectada por un asma que se manifiesta más en las épocas de alergia.

Hace un par de veranos conseguí adelgazar razonablemente y parece que me mantengo, pero eso no es suficiente. No me quita el sueño, pero quería hacer algo de ejercicio desde hacía tiempo. Me acuerdo que en su día, uno de mis hermanos, que sí es muy deportista, me dijo "ya, pero no estás en forma..." y es cierto.

Este año me planteé comprarme una bicicleta de spinning porque, la verdad, con el trabajo que hago, es difícil saber a qué hora vas a salir cada día como para pagar una mensualidad en un gimnasio. Lo que pasa es que, ¿dónde meto yo ese trasto? así que lo miré, pero no fui más allá.

Cuando no has hecho deporte en tu vida, aunque quieres, no resulta fácil encontrar el momento de decir "me pongo", sobre todo si lo tienes que hacer solo y no sabes muy bien de tiempos, de equipamiento, de técnicas... La suerte que he tenido en este sentido (y una larga lista de otros), ha sido encontrarme con una persona (maravillosísima!!!) que, entre muchas otras cosas, también ha hecho bastante deporte desde pequeña. Pues nada, así empezamos ayer, y la cosa no podía salir mejor. Íbamos con idea de correr 12 minutos e hicimos 18. Y no hubo que hacer más que ponerse en marcha, no demasiado rápido; controlar un poquito la respiración y dejarse llevar. Pero sin apenas pensarlo, sin agobiarse. Simplemente, salimos y ahí estuvimos un ratillo. Me sorprendió no sofocarme demasiado, no empezar a sudar hasta pasado un buen rato, y recuperarme en un tiempo bastante razonable. Muchas veces me he dado una carrera de diez segundos para cruzar un semáforo o de medio minuto para coger un autobús y las secuelas han sido mucho más graves, así que el primer sorprendido fui yo mismo.

Esta noche repetiré. Es cuestión de llegar a casa y, si no hay nada urgente que hacer, cambiarse, bajar, correr, subir, ducharse, y seguir con lo que sea. Iré yo solo y por el barrio. A ver qué tal se da, pero ya con el pistoletazo de ayer los augurios no pueden ser mejores para que la cosa salga por el estilo. El único "pero" va a ser la compañía, pero vaya... nos enchufaremos el disco nuevo de los Jayhawks en las orejas y a ver qué conseguimos.

Para los que no podáis esperar a esta tarde, ¡aquí tenéis el disco! ¡No digáis que no os cuido!

1 comentario:

Emilitros dijo...

para empezar con un hábito positivo lo único que hay que hacer es empezarlo. Parece fácil pero no lo es tanto... ¿por qué tendrá que ser así? un mensaje más a transmitir: ¡enhorabuena!