lunes, 6 de febrero de 2012

El porqué de dos cosas

Este finde ha estado muy chulo. Un finde dilatado en el que, de martes a domingo, no me he quedado ninguna noche en casa, con celebraciones y festejos varios. Hay semanas en las que te pones al día con una parte considerable de elementos de tu agenda que tenías más o menos descuidados. Llevaba todo enero sin ver a Fer y a Rebe, casi lo mismo que sin ver a Félix y a Gato, de Txus (sé que me lees!) ni hablamos... La semana anterior comí con Emilio, y con Antonio, amigo mío desde los tres años.

El sábado y el domingo, además, ha habido dos planes muy chulos.

Plan 1: Bunbury en la Riviera el sábado.
Compramos las entradas allá por septiembre. Se cayó Paco a última hora dando paso a Bea. Conciertazo que te crió. Me quito el sombrero de vaquero con calavera y dos tibias cruzadas por el señor Ortiz de Landázuri. Lo sé. Renegué en el pasado. Ni siquiera fui muy fan de Héroes del Silencio. El respeto justo mientras duraron. No entendí Radical Sonora, ¿quién lo hizo a su debido momento? Y el giro cabaretero, tampoco. Ni el afán pugilístico. Ni el revés circense. Ni el periplo sudamericano. Pero Hellville sí, y al ver a la banda en directo en 2009, los mismos Santos Inocentes con los que lleva ya años, me cuadró todo mucho más. A Txus le ocasionaré eterna hilaridad por estas cosas, pero al final el que más gana con todo esto soy yo y todos nos reímos un poco de ello. Eso sí, ¡qué pesaítos erais en Teleco, Gandalf, Txus y Paco!

Lo que más me gustó fue ver cómo se lo pasan sobre las tablas. Álvaro Suite es un tío que disfruta cada nota que toca. Me gustan más sus solos que los de Jordi Mena, pese a que Jordi tiene un estilo más parecido al que yo haría. Quizá por eso, porque nunca me deja indiferente lo que hace Suite. Bunbury se implica y lo clava, y la sección rítmica y el teclado están perfectamente engrasados. Fue un concierto cojonudo. Me hubiera gustado oír alguna más de las antiguas o del Helville, pero, qué narices, se marcó un Greatest Hits tremendo del que no quitaría nada, sólo añadiría, y con todo, dos horas y media de espectáculo.

Y la compañía, impecable también. Las cañas de antes y las tapillas de después.

Plan 2: The Artist en el cine el domingo
Todas las semanas nos vemos alguna peli... a veces dos o tres. Todas recomendadas por alguien o por algo, y la lista es interminable. Y siempre surgen más cosas que queremos ver juntos por la razón que sea. Pero al cine hemos ido dos veces en nueve meses. La primera y anterior, no hace mucho, para ver Un Dios Salvaje, la segunda, ayer para ver The Artist. Y precisamente el día que vimos la primera, también pusieron el trailer de esta segunda. Muy bien montado para abrir boca con la eterna sonrisa del protagonista. Una peli muy muda que recrea a la perfección el cine de aquella época. Un repaso a aquel cine, al paso al sonoro, a los felices años 20 que dieron paso a los no tan felices treinta. Me encantó la recreación de todo aquello. He visto algo de cine antiguo. No mucho, no todo, ni siquiera de géneros concretos, pero a los Marx los tengo muy bien trillados, igual que a Buster Keaton, Chaplin o Harold Lloyd. Los Marx son más de los 30, pero a los otros les he conocido haciendo tanto mudo como sonoro. Llegados a este punto, cualquier consideración al respecto puede convertirse en un spoiler, así que no diré más. Sólo que creo que está bien planteada, bien hecha, bien recreado todo... y que os la recomiendo encarecidamente, en el cine si la pilláis.

6 comentarios:

Fernando García Redondo dijo...

Me calaste hondo. Y ahora me duele...
Eché en falta algún tema, (cómo no), pero desde luego fue un concierto para recordar!

Txus dijo...

claro q te leo!
si es verdad que en la uni estabamos pesaditos con don enrique, si. lo bueno de la permeabilidad es que nos permite aprender de los demás. y seguro q yo he conocido más grupos gracias a ti que al reves. eso no quita q de vez en cuando deje alguna puyita, claro
un abrazo

Javi dijo...

Claro que sí Txus! Tú tienes indulgencia plenaria para meterte conmigo por semejante cuestión!

Con mucha razón!

Lorena dijo...

Cambiando de tercio.... Dado que es un hecho consumado que el plan 1 fue increíble (cómo disfruto los conciertos de este showman)... os dejo una recomendación. Hace unos meses leí un estupendísimo libro que alguien más estupendo aun me regaló... "El libro de las ilusiones" de Paul Auster. Retrata de manera preciosista la magia del cine mudo además de tener una calidad literaria excepcional. Si os interesa el tema del cine mudo... no os lo perdáis. Si no os interesa el tema.... os interesará, además de llevaros, de propina, un libro 10, de los pocos a los que no añadiría nada... y en los que nada me sobra. Ya me contaréis... (Yo lo presto).

Javi dijo...

Estoy loco por leerme ese libro y conocer a esa persona!!!

Javi dijo...

Estoy loco por leerme ese libro y conocer a esa persona!!!