El miércoles tuve que ir a Barcelona por trabajo. Mi compañero de expedición para esta ocasión se volvía a Francia a las 18h, así que tuve un par de horillas para hacer turismo hasta que saliese mi AVE.
Mi idea original era ver a mi amigo Diego, de Ojos de Gamba, pero no estaba disponible, así que me replantee qué hacer. Barcelona es enorme. ¿Qué puedes ver en 2 horas? Poco o nada, o mucho. Ya he estado varias veces en Barcelona, pero sólo de pasada. Creo que la cosa debería ser más bien para un viaje de una semana, un puente, algo así. No dos horas.
Me cogí un taxi en dirección a la calle Tallers. Varias veces, cuando he planificado algún viaje a Barna, mi colega Jorge me ha dicho "tienes que ir". Lo miré en Google Maps. No es una calle muy larga, tiene unos 80 números, y pillaba más o menos a mitad de camino entre la estación de Sants y el laboratorio donde estuve echando el día y donde suelo ir siempre que visito la ciudad condal. ¡Pues cojonudo!
¿Por qué Jorge me recomendaba ir a la calle Tallers? Por las tiendas de discos. Sí señores, me pueden ustedes crucificar por dedicar mi tiempo a eso, ¡pero me la sopla! Ya sé yo en qué gasto la mayoría de mi tiempo y creo que ustedes se hacen una idea. Considero que fueron un par de horillas muy aprovechadas. Esa calle tiene cierto encanto, y aparte de 4 o 5 tiendas de discos, de entre las que destacan Discos Castelló (también conocida como "el 79") y Discos Revolver. Hay un par de s
ucursales de Arise. Flipo, porque hay una entera de discos y otra entera de ropa. Las tiendas mezclan nuevo con usado, vinilo y CD, y los precios, en general, me parecieron bastante buenos, si comparamos estas tiendas con sus homólogas madrileñas (si es que las hay). Pero hay más...
Tallers tiene unas cuatro tiendas de guitarras (no sé si de hecho cuatro sucursales de la misma tienda: Guitar Shop) impresionantes. Llenas de toda clase de modelos y marcas. Nuevas y usadas, míticas, incluso alguna curiosidad que no había visto nunca.
Tiendas alargadas y estrechas: lo ideal para pasear por sus interminables pasillos flanqueados de guitarras y bajos colgantes. Vitrinas con reliquias, en ocasiones a precios asequibles, por debajo de los 1000 o 1500 euros. Desde luego, se mojan bien en tener material. Al habitual despliegue de Gibsons y Fenders, con varios modelos curiosones, podemos añadir muchas buenas copias hechas por Tokai, Danelectros escogidas y alguna mítica Rickenbacker. Es para flipar, de verdad.
Pero bueno, no es todo discos y guitarras en este blog. Llevaba un tiempo buscando algo para ponerme en los pies, que me sirviese igual para ir a currar y que también valiese para no ir a currar sin sentirme lo que no soy (yo y mis eternas peleas con el punto óptimo de mi imagen laboral: elegante pero informal). Total, que aparte del Born To Run de Springsteen y el nuevo de Mogwai que me encargó Jorge en vinilo, me hice con unas botas Mustang muy majas, pero es que había más. Muchas tiendas bastante modernas de ropa. Una incluso de ropa 100% retro y usada. Mucho para tan poco tiempo. Así que volveré, aunque sea otro par de horas... porque mereció mucho la pena y me hizo muy feliz el periplo.
Pero había más... algún garito chulo, algún sitio para comer algo... Una calle de 80 números bien provista de diversión y entretenimiento. Creo que con todo lo anterior está claro que puedes desayunar, ver, aperitivo, ver, comer, ver y no acabas :-)
Supongo que fue en Discos Revolver donde más tiempo pasé. Me hizo gracia el tendero "vieja gloria", con su camisa negra de chorreras y sus cuatro pelos a raya a un lado. El tío volvía loca a su empleada, y no veas el control que tenían entre los dos de dónde andaba cada recóndita cosa que les pedía.
Esta visita ha sido, para mí, como mis incesantes horas en las tiendas de discos de Montera / Tres Cruces, o las de guitarras de Leganitos / Corredera Baja / Infantas, hace 15 ó 20 años. Una vuelta a la ilusión de descubrir.
Por cierto, también pasé por delante de no una ni dos, sino tres tiendas de Gigamesh, ¡no sólo de música vive el hombre! de camino a Tallers.
Os dejo, que no sé por qué me ha venido a la cabeza, con un vídeo de Paul McCartney post Wings. Se trata del Coming Up, temazo de su disco en solitario McCartney II, de 1980, que promocionó con los últimos estertores de Wings, aunque se trata, tanto el disco como el videoclip, de un esfuerzo en solitario. Hay versiones de mayor calidad, pero esta es la que he podido insertar.
Mi idea original era ver a mi amigo Diego, de Ojos de Gamba, pero no estaba disponible, así que me replantee qué hacer. Barcelona es enorme. ¿Qué puedes ver en 2 horas? Poco o nada, o mucho. Ya he estado varias veces en Barcelona, pero sólo de pasada. Creo que la cosa debería ser más bien para un viaje de una semana, un puente, algo así. No dos horas.
¿Por qué Jorge me recomendaba ir a la calle Tallers? Por las tiendas de discos. Sí señores, me pueden ustedes crucificar por dedicar mi tiempo a eso, ¡pero me la sopla! Ya sé yo en qué gasto la mayoría de mi tiempo y creo que ustedes se hacen una idea. Considero que fueron un par de horillas muy aprovechadas. Esa calle tiene cierto encanto, y aparte de 4 o 5 tiendas de discos, de entre las que destacan Discos Castelló (también conocida como "el 79") y Discos Revolver. Hay un par de s
ucursales de Arise. Flipo, porque hay una entera de discos y otra entera de ropa. Las tiendas mezclan nuevo con usado, vinilo y CD, y los precios, en general, me parecieron bastante buenos, si comparamos estas tiendas con sus homólogas madrileñas (si es que las hay). Pero hay más...Tallers tiene unas cuatro tiendas de guitarras (no sé si de hecho cuatro sucursales de la misma tienda: Guitar Shop) impresionantes. Llenas de toda clase de modelos y marcas. Nuevas y usadas, míticas, incluso alguna curiosidad que no había visto nunca.
Tiendas alargadas y estrechas: lo ideal para pasear por sus interminables pasillos flanqueados de guitarras y bajos colgantes. Vitrinas con reliquias, en ocasiones a precios asequibles, por debajo de los 1000 o 1500 euros. Desde luego, se mojan bien en tener material. Al habitual despliegue de Gibsons y Fenders, con varios modelos curiosones, podemos añadir muchas buenas copias hechas por Tokai, Danelectros escogidas y alguna mítica Rickenbacker. Es para flipar, de verdad.Pero bueno, no es todo discos y guitarras en este blog. Llevaba un tiempo buscando algo para ponerme en los pies, que me sirviese igual para ir a currar y que también valiese para no ir a currar sin sentirme lo que no soy (yo y mis eternas peleas con el punto óptimo de mi imagen laboral: elegante pero informal). Total, que aparte del Born To Run de Springsteen y el nuevo de Mogwai que me encargó Jorge en vinilo, me hice con unas botas Mustang muy majas, pero es que había más. Muchas tiendas bastante modernas de ropa. Una incluso de ropa 100% retro y usada. Mucho para tan poco tiempo. Así que volveré, aunque sea otro par de horas... porque mereció mucho la pena y me hizo muy feliz el periplo.
Pero había más... algún garito chulo, algún sitio para comer algo... Una calle de 80 números bien provista de diversión y entretenimiento. Creo que con todo lo anterior está claro que puedes desayunar, ver, aperitivo, ver, comer, ver y no acabas :-)
Supongo que fue en Discos Revolver donde más tiempo pasé. Me hizo gracia el tendero "vieja gloria", con su camisa negra de chorreras y sus cuatro pelos a raya a un lado. El tío volvía loca a su empleada, y no veas el control que tenían entre los dos de dónde andaba cada recóndita cosa que les pedía.Esta visita ha sido, para mí, como mis incesantes horas en las tiendas de discos de Montera / Tres Cruces, o las de guitarras de Leganitos / Corredera Baja / Infantas, hace 15 ó 20 años. Una vuelta a la ilusión de descubrir.
Por cierto, también pasé por delante de no una ni dos, sino tres tiendas de Gigamesh, ¡no sólo de música vive el hombre! de camino a Tallers.
Os dejo, que no sé por qué me ha venido a la cabeza, con un vídeo de Paul McCartney post Wings. Se trata del Coming Up, temazo de su disco en solitario McCartney II, de 1980, que promocionó con los últimos estertores de Wings, aunque se trata, tanto el disco como el videoclip, de un esfuerzo en solitario. Hay versiones de mayor calidad, pero esta es la que he podido insertar.
Paul McCartney - Coming Up (1980)
2 comentarios:
JAJA
muy bueno Paul haciendo de si mismo en el video, cuando está tocando su bajo y hace un guiño saludando con la mano (exactamente en el minuto 1 segundo 32).
Por otro lado, comparto contigo ese sentimiento del currante desplazado, que tiene otras cosas en la cabeza e intenta desaforadamente arañar los minutos restantes de la jornada laboral para aprovechar, ya que te pagan el viaje, a darse un garbeo y llevarse algo en el bolsillo que deje un poco de poso en el alma.
Muy buen descubrimiento! Tomo nota de esa calle Tallers y te propongo otra actividad para cuando pases por Barna: dale un toque a Greg Dulli!
Un abrazo
A mí me estresa mucho que la gente se crea que viajar por curro es igual que viajar por turismo. Cada vez que vuelvo de París, Lisboa o Barna sin hacer nada interesante, para mí es una derrota, pero la verdad, no siempre veo un objetivo claro como esta vez. Creo que debería plantearme siempre cosas así: microobjetivos realistas coherentes con mi tiempo.
Y sí, ver a Juanete es otra posibilidad interesante... ¡Si hay que ir más veces, se irá!
Tremendo el vídeo, ¿eh? tiene 31 años y yo no lo conocí hasta estas navidades por un DVD que, ahora que caigo, ¡¡¡te presté a ti, Gerar!!! ;-)
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