No os dejéis llevar a engaños... no paro. Me centro tanto en lo que hago que luego no hablo de ello, porque no tengo tiempo...
Esta semana se lleva el premio nuestro viaje a Berlín de la semana que viene. Lorena se curró mucho (aunque no lo reconozca, aunque no fuese un curro ex-profeso) para que tuviésemos el mejor viaje posible al País Vasco y al sur de Francia que se podía hacer en tres días. De eso hace ya un mes. Para Berlín lo he querido mirar más de cerca. ¿Y qué he hecho? Pues matar moscas a cañonazos y una integral n-dimensional con límites entre +∞ y -∞ para al final llegar al mismo resúmen que hay en cualquier mapa de la ciudad. Bueno, pero así nos aseguramos de hacerlo a nuestra manera. Contar con toda la información de varias fuentes y organizarla. Lo acabaré en el último minuto y aún así, tendremos que improvisar un montón, pero es que una semana en Berlín no es poca cosa...
La semana pasada fue la semana del coche y los cuartos de baños. Acabé saturado de ambos, pero con las cosas mucho más claras. Una vez más, con la inestimable ayuda de my huckleberry friend, que me tuvo conduciendo a sitios maravillosos que no pudimos disfrutar de forma acorde a nuestras ilusiones (vamos, que algunos no estaban abiertos cuando lo necesitamos), y que me ha ayudado muchísimo a sacar ideas para la dichosa reforma del cuarto de baño. Te crees que eres un máquina porque tienes cuatro ideas chulas de cómo colocar muebles, sanitarios y demás, y luego eres incapaz de elegir azulejos. El coche (el de mi hermano, que me lo prestó durante las vacaciones), lo usé para todo. Hasta hartarme y odiarlo. Chupé atasco aquí y allá, me perdí entrando y saliendo, le hice un importante rayón y me costó más de 50€ en gasoil, todo por no perder práctica, pero sin eso no le hubiera dado ese empujón a la obra, ni hubiese tenido una cena cojonuda con Emilio en el restaurante ruso de debajo de su casa, ni me hubiese oído 7 u 8 discos porque casi nunca estoy las suficientes horas en el mismo sitio como para ponerlos.
Y entre la semana pasada y la anterior, me entró un bajoncillo por cuestiones laborales que, después de hablarlo, también me ha servido para tomarme el curro con otra actitud más positiva, aunque ha dejado un par de semanas un poco tristes a su paso. Un palo después de la felicidad de todo el primer fin de semana de julio, que fue estupendo de principio a fin.
Todo lo que se asoma por el horizonte pinta estupendamente bien. Todo precioso. Así que, a por ello, y a ver si a la vuelta sí os lo cuento!
No sabría com qué dejaros, así que pensando poco, esta semana le estoy dando un tiento a los discos de Elton John de 1975 / 1976. Empecé, como siempre, por el denostado Blue Moves, que a mí me parece un discazo que no tiene nada que envidiar a Rock Of The Westies o Captain Fantastic (de la misma época) ni a Honky Château, Tumbleweed Connection, Don't Shoot, Goodbye Yellow Brick Road o Madman Across The Water, de la época previa. ¡Dadle una oportunidad y no os dejéis llevar sólo por sus pintillas!
Esta semana se lleva el premio nuestro viaje a Berlín de la semana que viene. Lorena se curró mucho (aunque no lo reconozca, aunque no fuese un curro ex-profeso) para que tuviésemos el mejor viaje posible al País Vasco y al sur de Francia que se podía hacer en tres días. De eso hace ya un mes. Para Berlín lo he querido mirar más de cerca. ¿Y qué he hecho? Pues matar moscas a cañonazos y una integral n-dimensional con límites entre +∞ y -∞ para al final llegar al mismo resúmen que hay en cualquier mapa de la ciudad. Bueno, pero así nos aseguramos de hacerlo a nuestra manera. Contar con toda la información de varias fuentes y organizarla. Lo acabaré en el último minuto y aún así, tendremos que improvisar un montón, pero es que una semana en Berlín no es poca cosa...
La semana pasada fue la semana del coche y los cuartos de baños. Acabé saturado de ambos, pero con las cosas mucho más claras. Una vez más, con la inestimable ayuda de my huckleberry friend, que me tuvo conduciendo a sitios maravillosos que no pudimos disfrutar de forma acorde a nuestras ilusiones (vamos, que algunos no estaban abiertos cuando lo necesitamos), y que me ha ayudado muchísimo a sacar ideas para la dichosa reforma del cuarto de baño. Te crees que eres un máquina porque tienes cuatro ideas chulas de cómo colocar muebles, sanitarios y demás, y luego eres incapaz de elegir azulejos. El coche (el de mi hermano, que me lo prestó durante las vacaciones), lo usé para todo. Hasta hartarme y odiarlo. Chupé atasco aquí y allá, me perdí entrando y saliendo, le hice un importante rayón y me costó más de 50€ en gasoil, todo por no perder práctica, pero sin eso no le hubiera dado ese empujón a la obra, ni hubiese tenido una cena cojonuda con Emilio en el restaurante ruso de debajo de su casa, ni me hubiese oído 7 u 8 discos porque casi nunca estoy las suficientes horas en el mismo sitio como para ponerlos.
Y entre la semana pasada y la anterior, me entró un bajoncillo por cuestiones laborales que, después de hablarlo, también me ha servido para tomarme el curro con otra actitud más positiva, aunque ha dejado un par de semanas un poco tristes a su paso. Un palo después de la felicidad de todo el primer fin de semana de julio, que fue estupendo de principio a fin.
Todo lo que se asoma por el horizonte pinta estupendamente bien. Todo precioso. Así que, a por ello, y a ver si a la vuelta sí os lo cuento!
No sabría com qué dejaros, así que pensando poco, esta semana le estoy dando un tiento a los discos de Elton John de 1975 / 1976. Empecé, como siempre, por el denostado Blue Moves, que a mí me parece un discazo que no tiene nada que envidiar a Rock Of The Westies o Captain Fantastic (de la misma época) ni a Honky Château, Tumbleweed Connection, Don't Shoot, Goodbye Yellow Brick Road o Madman Across The Water, de la época previa. ¡Dadle una oportunidad y no os dejéis llevar sólo por sus pintillas!
4 comentarios:
por lo que se atisba en general... un no parar que no va a parar... pues que no pare!
Y pensaba que yo estaba agobiado... No tengo nada más que decir, salvo que a mi vuelta pienso agobiarte más!!!
Cenas y salidas varias! jaja
Me encanta el matar moscas a cañonazos para preparar un viaje y terminar con lo que te diría cualquier guía básica... jajaja, es genial. Habrá quien lo vea como una pérdida de tiempo, pero te quitas esa sensación de... ¿qué me habré dejado? sabiendo que has mirado en todos los foros, guías alternativas y demás, y que lo que vas a ver es lo que quieres ver. Pocas veces sirve para visitar algo que no te mencionasen las guías, pero muchas veces sirve para saltarse algo que te mencionan y que ves que no te iba a aportar nada... Pasadlo genial!!
Estoy haciendo ya cuenta atrás... Todo está casi preparado, lo que nos falte, será que no es muy importante... Así que a disfrutar estos dos últimos días en Madrid con un poco más de calma, y en cuanto a los que les seguirán en Berlín, seguro que también tendrán su buena proporción de momentos tranquilos :-)
Gracias a todos por vuestros buenos deseos!
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