martes, 9 de agosto de 2011

Empaquetando, de nuevo

Hace tres años y cuarto empecé una obra bastante enorme en casa de la que todos sabéis bastante. El baño nunca lo cambié y ahora le llega su hora. Voy quitando cosas y me acuerdo de cuándo y por qué las puse... Lo que me cuesta es recordar cómo era el baño antes de todas ellas ¿Que había donde el mueble de la esquina? Pienso en ello y es increíble lo que cambian las cosas y lo rápido que nos olvidamos de ello. Sigo sin recordarlo.

Tengo dos tardes para desmantelarlo y para que el salón se quede lo más recogido posible, para que se manche o estropee lo mínimo imprescindible de lo que hay en él. Las guitarras han tenido atención prioritaria, que nadie se preocupe ;-) No me va a costar mucho tiempo hacerlo, hay de sobra, y esta vez me voy a una casa donde voy a estar muy cómodo y a mis anchas (hace tres años volví a casa de mis padres, que tampoco estuvo mal, pero siempre te resta un poco de movilidad). Espero que no sean más de dos semanas.

Lorena ha estado al pie del cañón ayudándome con todo, preguntándome por el progreso y volcándose a saco. Ayer aún me ofrecía ayuda con la mudanza, pese a que su tiempo escasea. Y eso que es un marrón que ya se encontro empezado... Ya no me agobio con las mudanzas. Uno se entretiene con muy poco, uno siempre tiene menos cosas cuando está en un hotel o de vacaciones y nunca es mayor problema, y al fin y al cabo, me pasaré a ver cómo va la cosa de cuando en cuando. Con una guitarra, discos, películas e Internet, puedo tirar. Y de esto tengo. Con eso y con estar cómodo hay de sobra.

Sólo espero que mi vecina no quiera denunciarme otra vez. No sabría por qué, lo suyo es que no, pero siempre te queda el miedo y la mala experiencia de cuando lo hizo hace tres años. Hasta aquí, otra de mis historias sobre mi casa. Ya me vale, eh... que si hace seis años que la compré, que si hace seis años que me mudé, que si reformo el baño... Bueno, es que esto se llama Ferrocarril Hills, igual que mi casa, y es por algo... Si tenemos en cuenta las cosas que yo contaba hace años, la verdad es que lo raro es que no lo haga más a menudo!

Pues nada, ya quedaremos para reinaugurar mi agujero!

2 comentarios:

Lorena dijo...

Las casas evolucionan como evolucionan sus moradores. Es normal que hables de Ella (en inglés igual se usa "it", pero aquí, tu casa tiene nombre propio y con mayúsculas), porque igual que no sabías lo que había en el hueco de tu cabeza que ahora es ocupado por un juguete nuevo... tampoco recuerdas que había en el hueco del armario del baño.
Y lo bueno es que las casas, como sus habitantes cambien. Demuestra que dejan de ser inertes para convertirse en una extensión de nosotros mismos.
Ánimo, sigo estando dispuesta a hacer mudanza...
Besote.
PD: Aquí te pillo, aquí temazo!!!!!

Javi dijo...

Pues sí, la verdad es que esta casa absorbe mucho de quien la habita, y viceversa. Y te garantizo que ahora tambien hay mucho de ella en ti, eso sí que lo tengo claro y presente.

Muchas gracias por todo!!!
Mil besos!!!