martes, 13 de diciembre de 2011

People are strange...

...y yo el que más.

Por si no lo sabéis y explotáis al máximo, existe un ente que se llama Fundación Tripartita y hay empresas que se encargan de que, en virtud a un acuerdo con ésta, otras empresas aprovechen las retenciones que se hacen por cada trabajador que tienen y se reinviertan en formación.

Mi empresa no es muy espléndida en formación, pero al menos nos permiten hacer cursos por esta vía. Todos los años intento pedirme un curso que tenga un enfoque comercial. Hace año y medio, a mi compañero y a mí nos dieron un curso online de francés que no estuvo mal, pero este año sí nos han querido dar lo que pedíamos, o más o menos. Total, que de los cursos a los que podíamos optar, nos otorgaron uno de 20 horas lectivas (y no se cuantas para que se las gestione cada uno) de Técnicas de Comunicación.

Yo me esperaba un curso orientado a ser más directo al hablar o escribir, a enfocar bien los temas, a sintetizar... Pero no. Sin embargo, me he encontrado con algo muy satisfactorio, muy bueno y muy en línea con lo que vienen siendo otros aspectos de mi vida. Se ha desarrollado entre el 15 de noviembre y el 1 de diciembre, y han sido tres semanas bastante simpáticas.

Según empezamos el primer día nos plantaron un tocho de casi 450 páginas sobre habilidades sociales y el profesor nos advirtió que no conocía el libro en absoluto. En fin, imposible adecuarlo al curso... así que nos recomendó que lo fuésemos hojeando o que eligiésemos secciones de nuestro interés para ir leyéndolas. Habré conseguido leer un 10% aunque, eso sí, bien adaptado a lo que me han contado. Y pienso seguir con ello, porque es interesante.

Las clases han discurrido de forma bastante diferente al planteamiento del libro. Han sido muy prácticas y han recogido un aspecto fundamental que yo desconocía y que es el hecho de que el mejor sujeto al que podemos dirigir nuestras observaciones y con quien mejor nos tenemos que comunicar es, en primera instancia, con nosotros mismos. Jamás lo hubiese pensado. Muchas de las preguntas eran sobre nuestras propias reacciones, más allá de aquellas sobre las de los demás, pero también interactuamos bastante entre los cuatro alumnos que nos juntamos para el curso y con el profesor, que se lo trabajó bastante mediante un montón de vídeos de diversa índole: nos tocó un profesor muy cinéfilo que nos puso escenas de Crash o American Beauty, nos citó varias películas más y series y no contento con eso, nos puso otros documentos recomendables, como el discurso de Steve Jobs en Stanford o el titulado Wear Sunscreens de Baz Luhrman (que no es sino otro discurso).

Lo interesante es que todo encaja con todo. Comencé el año planteándome algunas metas más, algunos cambios, queriendo flexibilizar mi tiempo y dedicarme a más cosas, intentando no caer en rutinas o nichos que ya tenía muy vistos (cualquiera lo diría, estoy hecho una auténtica puta del rock que no dice que no a ninguna propuesta, pero creedme, que sé lo que me digo). Creo que no va mal... el único problema es llegar al extremo opuesto y acabar cayendo en la anarquía (eso me pasa las semanas que tengo ensayos todos los días y tal...), pero eso también lo intento controlar, porque no me gusta que se me desmande la vida demasiado.

También, al cabo de unos pocos meses, dí con una persona maravillosa con quien todo eso tenía más sentido y era más completo de lo que yo hubiera llegado a imaginar, así que sí, puedo confirmar que a su lado he podido hacer muchas cosas nuevas y estupendas que estaban entre esas metas: viajar, cultivarme en otras disciplinas, conocer sitios nuevos, otras formas de ocio... Pero también, entre las metas personales había otras muy importantes de realización personal. Lorena se hizo rápidamente una idea de mi situación en el trabajo, en los grupos con los que toco, con mis amigos, y también se ha volcado mucho en que intente sacarle siempre el mayor partido a esas disciplinas de la vida. Y en ello estoy, también. Una persona que desde el primer momento ha compartido con ilusión sus sueños y me ha hecho preguntarme por los míos, que les ponga nombre, alcance, fechas estimadas. Lo que yo necesitaba.

Y todo esto tiene que ver más de lo que parece. El hecho es que estudio mucho la personalidad de los demás, pero también la mía propia. No soy un ser sencillo, al final nadie lo somos, ni los que más lo parecen. Somos un conflicto de fuerzas en direcciones a veces opuestas. Como un problema de física lleno de vectores súper complicados que se orientan en muchas dimensiones y se suman y se restan, y se multiplican. El movimiento de los electrones es una pollada en comparación con la electrónica emocional que rige lo que pensamos, sentimos, decimos o hacemos. Le doy muchas vueltas a por qué reacciono como reacciono, a si lo hago conforme a lo que quiero, o a lo que se espera de mí, o a qué exactamente, a si algo que he hecho ha estado bien, o a si ha estado mal y por qué ha estado mal o en base a qué, o si soy yo quien piensa que ha estado mal o en qué medida estoy de acuerdo con quien pueda pensarlo. No es que me ralle mucho con ello (a veces un poquito), pero digamos que de un tiempo a esta parte me he hecho consciente de ello.

Y entonces llega un curso que, lejos de lo que anuncia su título, te cuenta cómo eres, quién eres, cuáles son tus defectos y debilidades en función de tu forma de actuar, te desvela tus miedos, te expone ante quien sea capaz de identificar ciertas cosas en tu comportamiento... pero también te confirma algunas buenas prácticas, algunas cosas que estás haciendo bien o aprendiendo a hacer, formas muy convenientes de afrontar problemas y situaciones, o de entender a los demás.

Me encanta, me parece maravilloso y me interesa un montón. En el instituto había un gabinete psicológico del que nunca hice uso. Ni siquiera para que me orientasen en la dirección que tomar. Y ahora que lo pienso, me da la impresión de que por aquel entonces aún no era un conflicto con patas, porque tenía otras metas muy claras y definidas que, por aquel entonces, suponían todo un mundo nuevo y emocionante y, en general, era poco consciente de la persona que era. Sin embargo, de un tiempo a esta parte, sí sé que otorgaría la confianza necesaria a un psicólogo, o a amigos y gente de confianza de cuya opinión y consejo puedo fiarme mucho. Aprendes mucha psicología de la vida y de la forma de escucharte o responderte de los demás, y hay personas que ejercen de psicólogos claves en nuestra vida.

Os recomiendo que le déis un tiento a estas cosas... Llegados a este punto, nadie está mucho más loco que los demás y nadie está más cuerdo. Cada uno es su propio conflicto y lo mejor es que lo conozca bien. Si además tenéis la oportunidad de que alguien os cuente estas cosas con un poquito de rigor, y si de paso podéis aprovechar esas ventajas sociales del tema de formación, creo que todo ello es muy buena cosa.

Os dejo con los Doors confirmando mis sospechas ;-) ¿O me vais a decir que Jim Morrison no era otro caso digno de análisis?



The Doors - People Are Strange (1967)

5 comentarios:

Lorena dijo...

El solo hecho de plantearte QUÉ, CÓMO, CUÁNDO, POR QUÉ... ya hace que tengas el 90% del camino recorrido. Hay personas que mueren sin haberse parado jamás a reflexionar sobre su vida. Desafortunadamente, te adelanto que jamás llegarás a comprenderte ni a comprender a los demás... pero es divertido intentarlo!!!
Me alegro infinito de haber sido partícipe, de algún modo, de que hoy seas un poquito más feliz y de que te encuentres. MUAKA!!!!

Javi dijo...

A mí me alegrará poder seguir preguntándome por todo esto y que sigas participando de ello, y seguir siendo más y más feliz y hacer de ello algo irreversiblemente contagioso. Es un proceso que empieza si te lo planteas, pero que nunca termina, y malo sería que lo hiciese...

Gracias!!! :-)

Emilitros dijo...

muy interesante todo lo que comentas... en general, la vida es, y debería ser siempre, interesante. Hay que pelearla y para ello, como apuntas, a veces uno tiene que pensar instrospectivamente qué opinión se tiene sobre lo que nos rodea... analizarlo bien y con perspectiva crítica e imparcial.

el post ayuda a darle al coco... se agradece la plataforma de pensamiento que nos has brindado!

Javi dijo...

No hay de qué, Emilio! Es buena cosa pensar y hacerse preguntas, pero también suscitar que lo hagan otras personas, y hablar las cosas :-)

the very Mery dijo...

Me ha encantado esta entrada, y todo lo que planteas en ella! A veces está bien pasar de puntillas sobre ciertas cosas... pero nunca sobre uno mismo o sobre nuestro entorno más cercano. Pararse a pensar qué es lo que perciben los demás de nosotros, y qué tiene eso que ver con nuestra propia percepción introspectiva... es más que interesante, y ayuda a encontrar un lugar en el mundo.