Hago un break en lo que se puede asimilar a una jornada laboral y cumplo con la premisa de escribir en este blog sólo a ratitos robados del curro.
Hace cosa de un mes me mandaba Txus un SMS diciendo que se me echaba de menos por aquí. No será por falta de cosas que contar, las hay a patadas. Luego otra cosa es que apetezca hacerlo... Recuedo que por aquél entonces andaba súper metido en los discos de los 70 de Stevie Wonder...
Ahora ando en uno de esos momentos de poner orden a las cosas. Ya no me engaño, nunca conseguiré tener todo en su sitio, pero bueno, al menos alcanzar un desorden controlado es algo deseable. Hasta los discos de Stevie Wonder andan dentro de ese desorden controlado, en alguno de esos 2 o 3 discos duros que ejercen de cajón desastre digital.
Entretanto, pienso en que hace un mes (hoy concretamente hace un mes) montamos aquél picnic dominguero tan majo con nuestras especialidades culinarias y con un público bastante asimilable al de los lectores de este blog. Y también ese día, por la tarde, lo que iban a ser un par de bolsas con cosas, se convertían en la mudanza definitiva :-)
Desde entonces, bastante vorágine, reorganización, nuevas costumbres, y también muy buenos y nuevos momentos. Andamos sumidos en una espiral incontenible de cambios, así que no hay dos días iguales y ninguno aburrido, ni una hora aburrida. Nada se para ni se estanca demasiado. Y si algo se estanca, inmediatamente genera una reacción para evitarlo, para tenerlo todo en movimiento. Todo lleva un buen ritmo.
Señor y Señora Pupas (ella con su férula en el brazo vendado, él con su trancazo), van haciendo sus cosas, conscientes de que los cambios siguen. Como en un atasco leve, unas cosas se mueven más rápido, otras esperan, otras se desbloquean, otras se desaceleran. Miles de frentes abiertos y, por suerte, de vez en cuando la sorpresa de que alguno se cierra. No es un notición haber recuperado la agenda del móvil, pero peor sería que siguiese pasando el tiempo sin conseguirlo, así que a por otras cosas: Armarios y cajones desordenados. Lo mismo pasa con los Presupuestos Generales del Estado, que estamos aún decidiendo si interesa o no invertir en Cultura. Entretanto, esos bulbos que compramos en el LIDL van dando su resultado. No todos, ojo, pero sí los suficientes para dar satisfacciones de hacer crecer cosas o para que nos planteemos jardineras mayores y un pequeño huerto urbano.
Eso del huerto urbano va muy en línea con un afán cocinero interesante. Por la parte que me toca, últimamente me da por la alquimia. La semana pasada conseguí hacer un pollo al curry sin usar nata para espesar la salsa, y hoy he intentado hacer lo propio intentando hacer humus sin usar garbanzos. Aprendes cosas... sacas conclusiones. Lorena también crea de lo lindo en la cocina y me tiene a cuerpo de rey. Lo de la automutilación no era necesario, pero fue por una preciosa causa.
Tanto ensayo, tanto ensayo... hasta las mil si hace falta para sacar adelante proyectos con Faux Filet, Ojos de Gamba y Bonafonte. Musicalmente, la cosa está muy muy movidita, todo sea dicho. Creo que de aquí a un mes la cosa musical estará un poquito más tranquila (pero vaya, un poquito sólo...).
A ver si me acostumbro a robar más ratitos como éste y escribir más a menudo.
PD: Repaso las etiquetas y me doy cuenta que podría contar sobre viajes también, sobre de todo un poco... estos meses tan trepidantes es lo que tienen. ¿Llegará la calma? Bueno, que llegue sólo la necesaria para reponer fuerzas.
Hace cosa de un mes me mandaba Txus un SMS diciendo que se me echaba de menos por aquí. No será por falta de cosas que contar, las hay a patadas. Luego otra cosa es que apetezca hacerlo... Recuedo que por aquél entonces andaba súper metido en los discos de los 70 de Stevie Wonder...
Ahora ando en uno de esos momentos de poner orden a las cosas. Ya no me engaño, nunca conseguiré tener todo en su sitio, pero bueno, al menos alcanzar un desorden controlado es algo deseable. Hasta los discos de Stevie Wonder andan dentro de ese desorden controlado, en alguno de esos 2 o 3 discos duros que ejercen de cajón desastre digital.
Entretanto, pienso en que hace un mes (hoy concretamente hace un mes) montamos aquél picnic dominguero tan majo con nuestras especialidades culinarias y con un público bastante asimilable al de los lectores de este blog. Y también ese día, por la tarde, lo que iban a ser un par de bolsas con cosas, se convertían en la mudanza definitiva :-)
Desde entonces, bastante vorágine, reorganización, nuevas costumbres, y también muy buenos y nuevos momentos. Andamos sumidos en una espiral incontenible de cambios, así que no hay dos días iguales y ninguno aburrido, ni una hora aburrida. Nada se para ni se estanca demasiado. Y si algo se estanca, inmediatamente genera una reacción para evitarlo, para tenerlo todo en movimiento. Todo lleva un buen ritmo.
Señor y Señora Pupas (ella con su férula en el brazo vendado, él con su trancazo), van haciendo sus cosas, conscientes de que los cambios siguen. Como en un atasco leve, unas cosas se mueven más rápido, otras esperan, otras se desbloquean, otras se desaceleran. Miles de frentes abiertos y, por suerte, de vez en cuando la sorpresa de que alguno se cierra. No es un notición haber recuperado la agenda del móvil, pero peor sería que siguiese pasando el tiempo sin conseguirlo, así que a por otras cosas: Armarios y cajones desordenados. Lo mismo pasa con los Presupuestos Generales del Estado, que estamos aún decidiendo si interesa o no invertir en Cultura. Entretanto, esos bulbos que compramos en el LIDL van dando su resultado. No todos, ojo, pero sí los suficientes para dar satisfacciones de hacer crecer cosas o para que nos planteemos jardineras mayores y un pequeño huerto urbano.
Eso del huerto urbano va muy en línea con un afán cocinero interesante. Por la parte que me toca, últimamente me da por la alquimia. La semana pasada conseguí hacer un pollo al curry sin usar nata para espesar la salsa, y hoy he intentado hacer lo propio intentando hacer humus sin usar garbanzos. Aprendes cosas... sacas conclusiones. Lorena también crea de lo lindo en la cocina y me tiene a cuerpo de rey. Lo de la automutilación no era necesario, pero fue por una preciosa causa.
Tanto ensayo, tanto ensayo... hasta las mil si hace falta para sacar adelante proyectos con Faux Filet, Ojos de Gamba y Bonafonte. Musicalmente, la cosa está muy muy movidita, todo sea dicho. Creo que de aquí a un mes la cosa musical estará un poquito más tranquila (pero vaya, un poquito sólo...).
A ver si me acostumbro a robar más ratitos como éste y escribir más a menudo.
PD: Repaso las etiquetas y me doy cuenta que podría contar sobre viajes también, sobre de todo un poco... estos meses tan trepidantes es lo que tienen. ¿Llegará la calma? Bueno, que llegue sólo la necesaria para reponer fuerzas.
3 comentarios:
Los mil frentes están en su pleno apogeo... al igual que las hojas en los árboles caducos. Primero lo hacen las de las ramas de aquí, luego las de allá... mientras el tronco esté en pie las hojas siempre salen... como las conquistas singulares del día a día.
El post que has escrito tiene muchos brotes verdes... con tiempo y paciencia florecen todos! A regarse bien!
¿Calma? ¿Quién quiere calma con tantos cambios maravillosos y tantos "brotes verdes" y bulbos deseando crecer?
No sabes cómo me alegra ver que vuestra vida sigue tan buen ritmo, en todos los sentidos =)
Claro, si lo único que está parado aquí es el blog en sí. La vida sigue siendo un no parar, por eso, por no parar, a veces ni paro por este blog.
Salen nuevos brotes, día tras día, y cuando menos te lo esperas, salen más aún! :-)
Gracias a los dos!!!
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