martes, 3 de julio de 2012

No olvido las promesas

Llevo días con ganas de escribir por aquí. De enseñaros foto del huerto urbano, o de deciros que nos vamos de viaje sorpresa y relámpago este fin de semana a París, o de contar que todo va bien en el curro, ¡pero cuánto curro!, que los Filetes tienen canciones nuevas y ganas de dar conciertos, y que las vacaciones están a la vuelta de la esquina.

Nada que no sepáis ya.

Que tenemos un sobrino precioso que crece y crece, que nunca nos faltan los planes y que en casa suena música todos los días, aunque no puedo decir que mucha salga de ninguna de las guitarras, punto a mejorar. Que pese a no ser futboleros, hemos disfrutado la Eurocopa porque a los dos nos gusta cuando juega la selección.

Podría seguir...

Merece la pena parar diez minutos (hoy no he parado de currar casi que ni siquiera mientras comía y procedo a seguir con mis cosas, que al fin y al cabo, estoy probando un equipo desde el que escribo) y pensar en estas cosas, y en las mañanas de rastro, y en los sudokus que se dejan hacer, y en las tardes de compras, y en las travesuras que van surgiendo.

Y sigo al lío!