lunes, 7 de julio de 2014

Nobody cares about the railroads anymore

Tal día como hoy, en 2005, me mudé a Ferrocarril Hills.

Te apartas de tu blog y sientes que ha desaparecido. No es que no haya tenido nada que contarle durante los últimos meses y años, es que lo he ido diseminando por allí y por allá, en diferentes sitios y redes propias de la temática correspondiente (corta, compartida, musical...) y al final mi hueco personal sólo quedaba para largas parrafadas que no tenían cabida en los otros sitios.

Entretanto desapareció Google Reader. Aunque ahora tengamos Bloglovin, no sé si alguien migró sus feeds o, como dicen Siniestro Total, "¿estamos solos en la galaxia? ¿o acompañados?".

De un tiempo a esta parte, sí me acuerdo de Ferrocarril Hills. De lo que fue mi hogar. El inquilino se fue la semana pasada y llevo unos días limpiando y acondicionando la casa en la que viví 8 años para que tenga nuevos huéspedes.

Podría escribir a la antigua usanza un post acerca de cómo puedes deducir el estilo de vida de un inquilino cuando limpias la casa después de su estancia.

Deduzco que apenas llegó a decorarla, porque hay muy poquitos, por no decir ningún nuevo agujero en la pared. Deduzco que no hacía la compra en supermercados con regularidad, no al menos la de los productos de limpieza, dada la dispersión de marcas absolutamente desconocidas de productos de limpieza. Marcas que seguramente no hayais visto en la vida y que jamás volveréis a ver. Deduzco que limpiaba lo que ve la suegra, porque había sitio para pelusas y demás artefactos sin buscar demasiado, y en el caso particular de la cocina, deduzco parte de su dieta por algunos resíduos orgánicos que encontré. Siempre me dijo que estaba feliz en el piso, que le encantaba, pero  creo que hubiera sido más feliz de haber conseguido desatascar el sumidero del lavabo (también en cada cajón del baño he deducido que recortaba su barba con fruición).

Por darle un final feliz al atasco del lavabo, diré que el "Quita Ablanda Grasa" de marca "Zozoya" (never heard of it!), más allá de los propósitos encomendados, consiguió, de una sola tacada dejar el conducto tan suave y circulable como un tubo de vacío.

También deduzco que nunca comprendió muy bien el funcionamiento de la calefacción, lo cual ha tenido que resultar en unas facturas bastante duras de pagar.

Si no hubiese pasado sólo un mes, sino unos cuantos siglos, estaríamos haciendo arqueología y antropología...

Ahí sigue Ferrocarril Hills. Conserva parte de lo que fue, intento que, si no lo hacen otros, se encuentren una casa que represente de alguna manera, lo que se vivió en esa casa. Siempre será una casa de rock, viva quien viva en ella. Porque mi casa siempre ha sido el rock, y allá donde yo habite, habitará el rock, para quedarse.


Harry Nilsson - Nobody Cares About The Railroads Anymore

No hay comentarios: